La creciente preocupación por la sequÃa vuelve a poner sobre la mesa una relación que muchas empresas pasan por alto: consumir agua también significa consumir energÃa. Bombeo, producción de agua, climatización, refrigeración y otros procesos están estrechamente relacionados. En Mallorca, donde el verano combina elevada demanda turÃstica, calor y presión sobre los recursos hÃdricos, analizar conjuntamente agua y energÃa puede descubrir nuevas oportunidades de ahorro y mejorar la resiliencia de hoteles, restauración, industria y otras instalaciones.