La Unión Europea continúa acelerando su transición energética y ya obtiene el 26,2 % de su consumo final a partir de fuentes renovables. Este avance no solo refleja un cambio en el modelo energético europeo, sino que también anticipa un escenario donde el autoconsumo, el almacenamiento y una gestión inteligente de la demanda serán claves para que las empresas baleares reduzcan costes y mejoren su competitividad en un mercado cada vez más electrificado.