El autoconsumo, las baterÃas y la movilidad eléctrica están demostrando que pueden reducir de forma importante el gasto energético de los hogares. Sin embargo, todavÃa existen barreras para comunidades de propietarios, viviendas de alquiler y familias que no pueden afrontar individualmente una instalación.
El siguiente paso de la transición energética pasa por extender soluciones como el autoconsumo compartido, las comunidades energéticas y una mejor gestión de los excedentes, permitiendo que más personas puedan beneficiarse de la energÃa producida localmente sin necesidad de disponer de una vivienda unifamiliar.