Muchas instalaciones alimentarias disponen de grandes cubiertas con un enorme potencial para autoconsumo solar, pero algunas todavÃa conservan elementos de fibrocemento que pueden contener amianto. Antes de perforar, manipular o intervenir sobre esas cubiertas para instalar paneles fotovoltaicos, es fundamental identificar correctamente los materiales existentes y planificar la actuación conforme a las exigencias de seguridad.
La oportunidad está en aprovechar una futura instalación solar para estudiar una actuación integral: diagnóstico de la cubierta, gestión especializada del amianto cuando corresponda, renovación y posterior instalación fotovoltaica. En una actividad alimentaria hay además que prestar especial atención a cómo se ejecutan los trabajos para no comprometer las zonas de producción, almacenamiento o manipulación.